Desobediencia civil. Historia y antología de un concepto

Desobediencia civil. Historia y antología de un concepto

FichaTextoEditorial Editorial Tecnos

FichaTextoPaginas 307

FichaTextoAno 2012

FichaTextoEan 9788430954810

$14.50
FichaTextoEnvio
FichaDisponibilidadTiempoEntregaTexto24
FichaDisponibilidadExistencias
La Central de Callao
FichaDisponibilidadTiempoEntregaTexto45
La Central del Museo Reina Sofía
La Central del MUHBA
La Central del Raval
La Central (c/ Mallorca)

El Estado no se enfrenta intencionadamente al sentido intelectual o moral del hombre, sino solo a su cuerpo, a sus sentidos. No está armado con ingenio superior u honradez, sino con una fuerza física superior. No he nacido para ser forzado. Respiraré a mi manera. Veamos quién es más fuerte. ¿Qué fuerza tiene una multitud? Solo pueden obligarme quienes obedecen a una ley superior a la que yo obedezco. Me obligan a convertirme en uno de ellos. No he oído hablar de hombres que hayan sido forzados a vivir de esta o aquella manera por masas de hombres. ¿Qué clase de vida sería esa? Cuando me encuentro con un gobierno que me dice: “El dinero o la vida”, ¿por qué habría de apresurarme a darle mi dinero? Tal vez esté en apuros y no sepa lo que hacer: no puedo evitarlo. Ha de ayudarse a sí mismo; hacer lo que yo hago. No merece la pena gimotear al respecto. No soy responsable del buen funcionamiento de la maquinaria de la sociedad. No soy el hijo del ingeniero. He observado que, cuando una bellota y una castaña caen una al lado de otra, una no se queda inerte para dejar paso a la otra, sino que ambas obedecen sus propias leyes, y brotan y crecen y florecen como mejor pueden hacerlo, hasta que tal vez una eclipse y destruya a la otra. Si una planta no puede vivir según su naturaleza, muere, y el hombre también.
Henry David Thoreau

FichaTituloOtros Desobediencia civil. Historia y antología de un conceptoFichaTituloOtrosSecundario