No es la religión, estúpido

No es la religión, estúpido

FichaTextoEditorial Ediciones Akal

FichaTextoPaginas 380

FichaTextoAno 2017

FichaTextoEan 9788446045021

$18.00
FichaTextoEnvio
FichaDisponibilidadTiempoEntregaTexto24
FichaDisponibilidadExistencias
La Central (c/ Mallorca)
FichaDisponibilidadTiempoEntregaTexto45
La Central de Callao
La Central del Museo Reina Sofía
La Central del MUHBA
La Central del Raval

El imaginario social construido desde la década de los ochenta está plagado de perversiones ideológicas: desde el pensamiento único que aboga por la imposibilidad de cuestionar el capitalismo hasta el inevitable choque civilizatorio entre Oriente y Occidente que mantiene que los musulmanes del mundo se unirían para destruir la civilización judeo-cristiana. Si bien es cierto que no se ha dejado de pensar al margen del capitalismo, también lo es que los musulmanes se matan entre sí a miles en Irak, Pakistán, Afganistán, Siria, Yemen, Bahréin, Kuwait, Libia, Egipto, Irán… Aunque se intenta mostrar que esas matanzas y guerras son conflicto religioso, el conflicto entre chiíes y suníes, No es la religión, estúpido señala que los conflictos armados entre y dentro de dichos países no nos son tan ajenos. Nazanin Armanian y Martha Zein muestran que, inicialmente, estos conflictos surgen de un elaborado plan del Pentágono para reconfigurar el mapa político de Oriente Próximo, y, después, son consecuencias del pulso entre las élites de las cuatro potencias regionales –Irán, Arabia, Israel y Turquía–, por aumentar su periferia de seguridad, hacerse con el poder y el control sobre los ingentes pozos de petróleo y gas de la región, las rutas comerciales terrestres y acuáticas, y, finalmente, dominar el mercado entre Asia y Europa. La religión es la tapadera para guerrear por intereses económicos, tanto los de Oriente como los de Occidente.

FichaTituloOtros No es la religión, estúpidoFichaTituloOtrosSecundario