Saltar a: Contenido � | Pie de la página � | Menú principal �


Buscar en el blog:

Lorrie Moore

¿Quién se hará cargo del hospital de ranas?

06.12.2019
Berie viaja a París con su marido, tiene cuarenta años y su matrimonio hace aguas. Mientras pasean por la ciudad, Berie busca consuelo en la memoria y traza un mapa de lo que fue su infancia y adolescencia junto con su «socia emocional», Sils, una chica atractiva con la que empezó a experimentar sus primeras aventuras antes de entrar en la edad adulta. Juntas eran invencibles y curaban a las ranas malheridas por los chicos del pueblo, como si se tratara de una cruzada contra ellos, aunque ninguna rana sobrevivió a sus cuidados. El verano de sus quince años trabajaron en un parque temático, Storyland, en el que se reproducían escenas de los cuentos clásicos infantiles, Sils hacía de Cenicienta, personaje que utilizaba como reclamo de seducción, y Berie custodiaba la máquina registradora, que solventó no pocos de sus apuros. Pero el tiempo pasa y la vida las llevó por caminos diferentes, los reencuentros estarán llenos de nostalgia. Como dice Berie, las cosas en la memoria se vuelven rígidas y se desplazan, se convierten en algo que no fueron nunca antes, y el pasado se convoca en gran medida por un acto de brujería, así lo rememora ella, con la melancolía del que siente su mundo venirse abajo y se refugia en lo que cree sus mejores recuerdos.
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra "Política de cookies".

Saltar a: Contenido � | Pie de la página � | Menú principal �