Saltar a: Contenido � | Pie de la página � | Menú principal �


Buscar en el blog:

Frédéric Pajak

Manifiesto incierto II

02.02.2018
A veces es necesario desaparecer para ser uno mismo y olvidar así el ojo que sólo mira lo que no somos, pero el arte de esconderse requiere cómplices: una esquina, una farola, un transeúnte oportuno. La ciudad ofrece cachivaches que, en su artificialidad,  proyectan la sombra precisa para el anonimato desde el que desposeerse del nombre que nunca nos dieron a elegir.

En la obra de Frédéric Pajak siempre hay una herida de la que curarse a través del dolor de otros, y una ciudad que albergue el crimen del autoconocimiento. En esta ocasión, el vaivén de Walter Benjamin en el París que pretendió retratar en El libro de los Pasajes, así como el encuentro que André Breton tuvo con Nadja en esta misma ciudad, constituyen la excusa de un exorcismo que durará seis volúmenes y del que este Manifiesto Incierto supone la segunda entrega.

Una última apreciación: leer a Pajak es estar a la deriva, seguir una trama sin estructura lógica, sin asidero sobre el que hacer pivotar la razón. Leer a Pajak es exponerse a la incertidumbre del renglón que viene y cruzar los dedos para que el susto continúe en la siguiente página. Dejarse mecer por la incomprensión para que la verdad final no duela.
 

Temas relacionados:

Añade un comentario:


Saltar a: Contenido � | Pie de la página � | Menú principal �