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La Central (c/Mallorca)

El corazón. Frida Kahlo en París, de Marc Petitjean

Circe

Dimecres 27 de novembre de 2019, 19h La Central (c/Mallorca)
Le Coeur comienza como una novela de misterio: un escritor mejicano pide entrevistarse con el autor para hablar de un asunto relacionado con su padre, Michel Petitjean, fallecido hace más de veinte años. Se limita a explicarle que ha hecho un descubrimiento documental: su padre mantuvo una relación amorosa con Frida Kahlo cuando ella estuvo en París en 1939. El asunto despierta el interés del autor, pues, aunque sabía que Kahlo y su padre se habían conocido –de hecho, al despedirse la pintora le había regalado uno de sus cuadros, El Corazón, que durante años ocupó un lugar destacado en casa de los Petitjean–, ignoraba que entre ellos hubiera habido más que una amistad. Intrigado, acude a la cita y el mejicano le confirma lo dicho y le pide, además, que busque las cartas que muy probablemente Frida Kahlo escribió también a Michel. Al autor se le plantea una labor sugerente: ahondar en la vida de una de las mujeres más carismáticas de su tiempo y más reconocidas en la actualidad. Y, además, realizar una tarea no menos importante: explorar la vida de su padre doce años antes de que el propio autor naciese.
 
Frida Kahlo (por entonces sólo la mujer del artista, su marido Diego Rivera) llegó a París en enero de 1939 invitada por André Breton que, deslumbrado por sus primeros cuadros, vistos en Méjico, se había apresurado a calificarla de surrealista y a prometerle que le montaría una exposición. Durante su breve estancia Kahlo conoció –y criticó con ferocidad– los círculos artísticos de la capital francesa, intervino activamente en iniciativas que pretendían ayudar a los refugiados de la guerra civil española y, por último, consiguió exponer, aunque no en los términos que Breton le había garantizado. En París la acompañó el joven que le servía de enlace con la galería, Michel Petitjean: etnólogo, ingeniero agrónomo, militante de izquierda, frecuentador de ambientes artísticos de amplio espectro, divertido y encantador. Corrían tiempos difíciles, en vísperas de una guerra mundial, y en esa atmósfera electrizada se vivía con intensidad. Ése fue el marco donde Frida y Michel compartieron unas semanas cuyo recuerdo más íntimo no había trascendido en ninguna de las biografías de la artista.

Marc Petitjean nos invita a un viaje en el tiempo para revivir las peripecias de dos personas muy distintas unidas por las circunstancias de un tiempo borrascoso. Ellos y su época son los grandes protagonistas de un relato ágil y directo donde el autor hace cómplice al lector desde el primer instante, guiándolo por un París hirviente de tendencias artísticas y políticas, en el que hay lugar para la amistad pero también para las envidias más mezquinas. Con delicadeza no exenta de rigor, Petitjean nos coloca muy cerca de una Frida Kahlo poderosa y atormentada, que conoce por igual el deleite y el dolor. La misma que en su día se encargó de aclararle a Breton, el Papa del Surrealismo, su verdad más fundamental: “Yo no pinto mis sueños, sino mi propia realidad”.      

Presentarán el acto Victoria Combalía, la editora Silvia Lluís y el autor Marc Petitjean.
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