El reino y la gloria. Homo Sacer II, 2

El reino y la gloria. Homo Sacer II, 2

Traducción: Antonio Gimena

Editorial: Editorial Pre-Textos

Páginas: 345

Año: 2009

EAN: 9788481919325

25,00 €
ENVÍO GRATIS
Recíbelo en tu casa en 2-4 días
Disponible ahora en
La Central del Raval
Disponible de 4 a 5 días en
La Central del Museo Reina Sofía
La Central del MUHBA
La Central (c/ Mallorca)
La Central de Callao
Con la publicación de El Reino y la Gloria Giorgio Agamben añade un nuevo capítulo a su investigación sobre la genealogía del poder emprendida ya hace una década con Homo Sacer y enriquece con singulares hallazgos una obra que ocupa ya, sin lugar a dudas, una posición de privilegio en la filosofía política actual. En esta ocasión, el autor acude a la teología cristiana, cuyas fuentes analiza con un rigor inusitado en este ámbito, para tratar de probar la existencia de dos paradigmas políticos en sentido lato: la teología política, que funda en el Dios único la trascendencia del poder soberano, y la teología económica, que implica que la teología misma, mucho antes del proceso de secularización, es ya concebida como una oikonomia, a partir de la distinción entre unidad y trinidad divinas y de la composición entre “trinidad de sustancia” y “trinidad económica” en la patrística. La compleja articulación entre ambas dimensiones, trascendencia, soberanía y reino, por un lado, e inmanencia, gobierno y administración por otro, explica una gran parte de las categorías fundamentales de la política moderna, y muy en especial el creciente predominio de la segunda sobre la primera. Y el mismo paradigma teológico-económico está también en la raíz de la teoría económica del liberalismo, desde los fisiócratas y Adam Smith, obedientes todas ellas a un modelo fundado de modo estricto en la Providencia. Pero el poder moderno, a pesar de su abrumadora eficacia, no es sólo gobierno, sino que sigue teniendo necesidad de la gloria, y por eso todos los aspectos litúrgicos, ceremoniales y aclamatorios, tan minuciosamente estudiados en este libro y que tendemos a considerar como simples residuos del pasado, mantienen, en nuevas formas, su vigencia. La transformación global de la economía capitalista en esa “inmensa acumulación de espectáculos” teorizada por Guy Debord, conjugada con la tesis de Carl Schmitt sobre la opinión pública como forma contemporá-nea de la aclamación, hacen aparecer el problema de la dominación de los media, con su ilimitada capacidad de imposición y penetración, bajo una nueva luz. No es ningún azar que el término Doxa, que en griego designa la gloria, omnipresente en la indagación sobre la arqueología del poder, sea el mismo que se aplica a la opinión pública, fundada en un consenso propiamente glorificante, diseminado sin tregua por los mensajes mediáticos. Ni tampoco que los teóricos “democráticos” y laicos del actuar comunicativo, con Habermas a la cabeza, corran el riesgo de verse emparentados con teóricos de la aclamación de inspiración tan opuesta como Peterson o el propio Schmitt.