Saltar a: Contenido � | Pie de la página � | Menú principal �


Recorridos

Las "Literaturas Judías"

Con motivo de la celebración del Festival de Cine Judío de Barcelona, la Central acoge un ciclo de conferencias relacionadas con las tres lenguas judías.

Como la propia identidad judía, la literatura judía es muestra de extraordinaria riqueza e historia. Y no solamente la literatura hebrea sino también la literturatura de la diáspora, sus lenguas comunes han sido históricamente sobre todo dos: el yídish entre los judíos llamados ashkenazíes (centro y este de Europa) y el sefardí/ladino o judeoespañol entre los llamados sefardíes (cuenca mediterránea). El yídish, lengua formada a partir de la fusión de dialectos del altoalemán medieval con elementos lingüísticos procedentes del hebreo y de las lenguas eslavas, principalmente.En la comunidades judías de la Europa central y oriental (desde Holanda hasta Suiza, y desde Lituania a Ucrania) se habló desde la Edad Media hasta el Holocausto. El ladino o judeoespañol es la lengua que fue y es hablada por los sefardíes (judíos expulsados de España a raíz del Edicto de la Alhambra decretado en 1492 por los Reyes Católicos). Esta lengua, aunque es eminentemente derivada del castellano, es también una mezcla en diferentes proporciones de muchas de las lenguas habladas en la Península Ibérica a la salida de los judíos a finales del siglo XV: catalán, gallego, aragonés, portugués, italiano e incluso provenzal. Como es propiamente una lengua judía, contiene una aportación de hebreo y, dependiendo de la zona donde se hable, se nota una fuerte influencia del turco y del griego, principalmente. Y finalmente, el hebreo, una lengua semítica de la familia afroasiática hablada por cinco millones de personas, en Israel (95%) y otros dos o tres millones en comunidades judías repartidas por el mundo, sumando un total de ocho millones de hablantes. En Israel, es la lengua del Estado, así como una de las dos lenguas oficiales junto con el árabe y es hablada por la mayoría de la población.El hebreo dejó de hablarse alrededor del siglo I a.C., aunque siguió utilizándose en la literatura y, sobre todo, en la liturgia y con propósitos académicos.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra "Política de cookies".

Saltar a: Contenido � | Pie de la página � | Menú principal �