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L

Twain, Mark

El pretendiente americano

  • Editorial: Navona
  • Páginas: 246
  • Año: 2013
  • Precio: 13.90 €
  • Traductor: José Luis Piquero
  • Prólogo: José Luis Piquero
  • EAN: 9788492840489
Disponibilidad
  • La Central de CallaoPor confirmar
  • La Central en F. MAPFREPor confirmar
  • La Central del Museo Reina SofíaPor confirmar
  • La Central del MUHBAPor confirmar
  • La Central del RavalPor confirmar
  • La Central (c/Mallorca)Por confirmar

El pretendiente americano, novela publicada en 1892, es digna de figurar entre las mayores creaciones de Mark Twain. En ella, el autor no sólo vertió su genio narrativo y su capacidad para el humor paródico, sino que también supo dar curso a sus avanzadas preocupaciones sociales, apuntando algunos de los temas que aún hoy centran el debate de nuestra sociedad contemporánea.
El joven Berkeley, primogénito del muy noble y orgulloso conde de Rossmore, viaja a Estados Unidos con la pretensión de devolver su título y sus riquezas a quien considera el legítimo heredero de la fortuna familiar, el coronel Mulbcrry Sellers, un buscavidas estrafalario que ejerce de vidente, asesor financiero e inventor de cosas inútiles. Un incendio fortuito cambia los planes del aristócrata, que tendrá que adoptar una nueva identidad y afrontar la experiencia de ganarse el sustento con sus propios medios. Mientras tanto, y en espera de la herencia que no acaba de llegar. Sellers intenta mudar su mala íortuna por los medios más diversos: desde la captura de un peligroso atracador de bancos a la materialización de espíritus para convertirlos en mano de obra barata. Para ello cuenta con la impagable ayuda del comandante Hawkins, congresista de tercera categoría y discípulo fiel del imaginativo pretendiente americano. Las peripecias de estos personajes darán lugar a toda una serie de situaciones equívocas que arrancarán auténticas carcajadas al lector.

-Twain, Mark

Si existiese una mitología americana, Tom Sawyer y Huckleberry Finn serían los dioses del Olimpo. Unos dioses harapientos, amos desgarbados del río de la vida, inquietos, niños movidos de la riba del Mississippi, a través de los cuales Mark Twain ('Mark Twain', una expresión de la navegación fluvial para medir el calado de los barcos que le sirvieron como pseudónimo a Samuel Langhorne Clemens) construyó su particular canto a la vida y a la amistad. Samuel Langhorne Clemens, popular escritor, orador y humorista americano, es, pues, en palabras de Hemingway, el padre de mucha de la literatura de los Estados Unidos, y eso es motivo suficiente como para recordar su figura. Pere es que, además, el interés por su figura es creciente, y sus libros se reediten con probada gracia.

Impresor, piloto navegante del Mississippi, minero, periodista, y siempre escritor, Mark Twain empezó escribiendo relatos humorísticos para alguna revista, y consiguió tener bastante eco en vida gracias a libros como El príncipe y el mendigo o Un yanqui en la corte del Rey Arturo, pero es conocido, sobre todo, por sus novelas Las aventuras de Tom Sawyer y su secuela Las aventuras de Huckleberry Finn.

Al principio de esta última, el mismo Twain nos advertía: "Las personas que intenten encontrar un motivo en esta narración serán perseguidas. Las personas que intenten encontrarle una moral a la historia serán desterradas. Las personas que intenten encontrarle un argumento serán fusiladas." Desde entonces, todos perseguimos la sombra alargada de Mark Twain y su metáfora desde el Mississippi: el eterno navegar de la vida desde la literatura.-


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