Saltar a: Contenido � | Pie de la página � | Menú principal �


BN

Álvarez, Mercedes

Ermanno Olmi. Seis encuentros y otros instantes

Hay cineastas que sólo cabe calificarlos como artistas. El italiano Ermanno Olmi (Bérgamo, 1931) es uno de ellos. Su entera filmografía está traspasada de un increíble aliento poético, que brilló de modo excepcional en El árbol de los zuecos (1978), obra maestra sin paliativos, que recibió con todo merecimiento la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Aunque se trata desgraciadamente de un director poco conocido (en España sólo tres de sus filmes pueden encontrarse en DVD; eso sí, estrena en mayo en cine Cienclavos, del que ofrecemos un avance en este mismo número), vale la pena abordar este libro, que ayuda a desentrañar a un cineasta con mirada propia y muchas cosas que decir. Cabe empezar por decir que se edita esta obra en el marco de Punto de Vista, el Festival de Cine Documental de Navarra. Y es que en efecto, el bergamés Olmi se inició en el cine dentro del género documental de un modo casi casual, cuando era empleado de Edison en Italia. Nacido en el medio rural, y conocedor del mundo de las fábricas por su trabajo en Edison, sus primeros trabajos fueron documentales industriales para su empresa, donde impresionó a sus jefes por sus conocimientos técnicos autodidactas, y por el modo de acercar la tarea que hacían a un público amplio, pues muchos trabajos de Olmi se exhibieron en salas, como complemento antes de las películas. Luego vendrían los trabajos de ficción, donde el cineasta hablaba de lo que conocía, un mundo rural que todavía subsistía y la llegada del hombre del campo a la ciudad, con los consiguientes problemas del empleo y de la adaptación al nuevo entorno. Este libro no es un texto único, sino que se trata de una acertadísima selección de escritos publicados en distintas ocasiones, algunos del propio Olmi. Y se logra trazar un completo arco de su carrera, sorteando la dificultad de atrapar a un cineasta que habla sobre todo con sus películas (Olmi, al releer algunas de sus respuestas a una entrevistas, escribía a Aldo Tassone que "tengo la sensación de que mis declaraciones han perdido el carácter de espontaneidad, se han convertido -no por tu culpa- en odiosas, oficiales, en suma, ¡letra escrita! Te aseguro que no hablaré más."), pues la humildad con que parece haberse acometido la obra, es parte de su éxito. Como aclara el subtítulo del libro, éste contiene seis entrevistas (una a cargo de la gran documentalista Mercedes Álvarez, directora de El cielo gira), donde se abordan diversos aspectos olminianos, donde no falta su dedicación al documental, su honda espiritualidad católica, sus inquietudes sociales con atención a las personas concretas, y su interés sincero y razonado por la defensa de la naturaleza. Queda clara su deuda con Roberto Rossellini (se incluye una interesante carta al cineasta) y el movimiento neorrealista, y afirmaciones como "sólo asumimos nuestra responsabilidad cuando nos hacemos preguntas y afrontamos las respuestas de frente" son toda una declaración de principios, que aplica en su mirada honesta de cineasta.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra "Política de cookies".

Saltar a: Contenido � | Pie de la página � | Menú principal �