Saltar a: Contenido � | Pie de la página � | Menú principal �


Buscar en el blog:

El vestido azul, de Michèle Desbordes

23.08.2018
Camille Claudel se levanta cada mañana y avanza hasta el jardín donde se sienta en una silla a esperar que su hermano Paul venga a visitarla. Es ya una anciana y lleva casi treinta años recluida en un psiquiátrico. Esta escena, recogida en una fotografía icónica de la artista, inspiró a Desbordes para escribir el libro.

La idea de la espera sin fin resume este texto tan conmovedor. Es la historia de un encierro. No hay eventos, no hay anécdotas, solo una escritura de silencio y sufrimiento, lo que ha sido la esencia de su vida. Sin trama en un sentido estricto, la novela nos sumerge en el universo interior y la vida íntima de la artista.

A través del flujo de conciencia de Camille, la narración se inmoviliza en toda su densidad. Hay un uso casi sistemático de un tiempo que pasa con lentitud y adquiere espesor. Este tiempo de espera está lleno de recuerdos. Camille nunca deja de recordar mientras espera. Sola en su taller, en el manicomio, siempre recuerda, a veces de manera obsesiva. Media vida de espera sin otro propósito que esperar, y sin nadie que la espere a ella. Camille sigue esperando. Espera al maestro, al hermano. Paul le prometió que la llevaría al mar. Se pondría un vestido azul. Se sienta y espera.

Raquel Ungo

Sugerencias de consulta:

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra "Política de cookies".

Saltar a: Contenido � | Pie de la página � | Menú principal �